...a pesar de todo lo que pesa. Será porque pesa y sientes que arrastras algo y no estás sumido en el vacío. Quizá para echarle un ojo a lo bello, para percatarse de la hermosura de seguir vivo, ha venido bien un precipicio. Tal vez para saber que el sol calienta haya tenido que pasar frío. Puede ser que descubra el amor cuando ha faltado durante un tiempo. Y se goza de la salud cuando la enfermedad te ha sitiado y acorralado con alambres de espinos.
Y tener sueño por la tarde por ver amanecer y contemplar el primer rayo que ilumina la tierra; el primer milagro del día que nos regala el Creador.
Se acerca el día de la visita. Mañana por la mañana. La ley de Murphi es implacable y voy a trasladarme sola. Casi lo prefiero. Iré anotando. Debo aprovechar la oportunidad que se me brinda para no dejar nada por decir... nada sin especificar... Huir de la divagación y ser cruel conmigo misma. Es así... Y se denomina crueldad. Reconocer y exponer los aspectos más recónditos de la locura suma muchos grados de sufrimiento. La katarsis es dura pero necesaria. Y tengo miedo. Al cambio de medicación, a destapar hasta qué punto la labilidad emocional se ha disparado en poco tiempo... llegando a picos álgidos. Temor a las consecuencias de contar qué lugares no puedo pisar, qué personas no puedo rozar, qué palabras no puedo escuchar... sin que yo misma sea una bomba de relojería. En tantas ocasiones creo que me abandona lo que define al ser humano. Me ronda la idea de que exista la posibilidad de ser pelota-persona... que se aniquila a ratos sin silbato que anuncie lo que se precipitará a pesar de las rocas punzantes y las escarpadas. Y resuenan las palabras del Santo Padre: Dios te amó primero. Me lo creo. ¿Quién me va a ayudar a que mi entorno más directo también lo sepa? Busco respuestas a este cambio profundo. Respuestas que son causas... no culpas. Dentro de unas horas llega la larguirucha. Confundo su sombra con la mía. Intuyo un dolor que no puedo jurar... y no puedo desasirme de estos pensamientos funestos que le auguran un itinerario clonado al de su madre. Y el terrícola que da vueltas a mi alrededor ... Estará ausente hasta la noche. Y la noche concentrará el sudor de toda la jornada.
Mañana se me antoja muy tarde. Ahora sería capaz de desparramar todo sin dificultad. No sé mañana... Facultativa nueva... Pánico a no poder desasirme de lo que he estado escribiendo en la conciencia y preciso borrar o tachar o reescribir con metáforas que no huelan a podrido. ¿Estoy todavía a tiempo de aprender a vivir sin negarme a la vida?
Señor mío y Dios mío... ¡Señor mío y Dios mío... también mío!
Preparados-listos-ya. La pequeña de la maleta grande, por supuesto, no está en casa. Agenda apretada la de la chiquitina. Algún día descubrirá sus "américas" particulares... como Colón... aunque el pobre creía que estaba en las Indias. De niña de colonias a monitora de colonias. Apenas dormirá, pero está en su hábitat preferido. El niño-grande ya hace una semana que curra. Y los demás empiezan mañana. Fiuuuuuuu... Diáspora.
Ha sido un curso provechoso, de esfuerzo y resultados proporcionados. Hoy LA ROJA nos viene como anillo al dedo. El pistoletazo de salida con celebración... gane o pierda. Con pizza casa di mamma Mafalda, bebidas elegidas, chips con mostaza y palomitas. Hoy el clima también se está portando. Una tregua necesaria después de tantos días de calor asfixiante.
Este verano querría saborearlo. Con poca tele, cena al aire libre, tropezando con las palabras de todos ellos cuando cuentan los avatares del día. Final de la jornada en casa con descanso reparador. Una comida juntos... aunque sea tarde. Buenos propósitos para el mes que empezará a notarse mañana. Aunque del dicho a hecho... ¿Podría ser esta vez que el trecho sea de un palmo?
Bienvenido julio, roturando la tierra con la mirada puesta en el cielo.
Otra vez en la antigua cocina que últimamente cumplía la función de planchero-trastero-aquí cabe todo... La mini mudanza y organizar me ha llevado una semana. He perdido fuerzas... Los años se notan.
Aunque más antigua, tiene más luz. Menos armarios y la posiblilidad de encajar una mesa donde cabemos sentados sin agobio cuatro de los seis que habitamos en casa. Muchas horas lavando a mano porque se ha estropeado el lavavajillas. La nueva adquisición tendrá que esperar hasta que no llegue la devolución de Hacienda.
El trabajo manual tiene la ventaja de poder abstraerse y seguir el hilo del pensamiento. Estos días no puedo desenredar una madeja. ¿Tanto cuesta "portarse bien" con las personas... calibrar el alcance del daño que depende de nuestras acciones? Más. ¿Cómo un cristiano puede confundir un ser humano con una pieza de una mecanismo sin alma? Me explicaba mi hija que había leído no sé dónde: "Dios solo sabe contar hasta uno". Uno + uno+ uno... no configura un colectivo. Luego, ¿quién es el hombre para montar o desmontar el rompecabezas de la Humanidad pensado desde la eternidad? ¿Quiénes sois vosotros, los que alardeáis de basar vuestro ideario empresarial en el humanismo cristiano, para decapitar a una mujer honesta antes de terminar el curso escolar? En las ciudades pequeñas estos ¿movimientos? son caldo de cultivo para especular... La han echado... ¿Tan grave es el asunto que no han podido esperar hasta junio? La causa de un sufrimiento personal y familiar por una decisión que querría entender como precipitada... Pero me temo que hace ya demasiado tiempo que se tropieza con la misma piedra.
Al final de los tiempos nos examinarán del Amor. Me lo aplico y busco antídotos para no caer en la frialdad y la dureza de corazón. Conciencia obliga y he dejado clara mi postura a quien supuestamente "coloca y derriba"... Y la inmensa tristeza que me provoca observar el declive de la que un día fue mi escuela. Cuando la persona deja de ser un bien absoluto, cuando contamos de dos en dos ... o de diez en diez... los frutos son aparentes. Lo que envuelve esa piel lustrosa no solo es aire... Me atrevería a vaticinar que se asemeja a una bomba de relojería con cuenta atrás. Qué lástima.
Y esta desembocadura me da miedo. No sé de qué forma ni cuándo te has empezado a deslizar por esta pendiente que apenas se percibe a diario porque es leve y no calzas patines. Pero... si ya no tienes apetito, dormirías como si no quisieses despertar, te cuesta sonreír, todo se te antoja tan costoso que la piel se pega a los huesos, la respiración es agitada porque no encuentras el oxígeno de la paz interior... me da que ya no viene del cielo. ¿Eres tú o el SERENO de turno el que abre de par en par las puertas del alma? Vete a saber si las abre cuando ha caído la noche y no permite que el sol te siga acariciando como antaño...
Tengo miedo de que confundas la fuerza de voluntad con el voluntarismo, no distingas el esmero del perfeccionismo... y que tantos arbusto enanos y con espinos no te dejen correr en libertad. La libertad, ese regalo casi tan preciado como la vida.
¿Oyes? Yo te amé primero... como eres... con tu lentitud y tus despistes... con necesidad de dormir más que otros seres de la creación... ¿A qué tanto SERENO?
Me miras como si me hubiera dado un viento... En el fondo llevas razón. Siéntate. Si quieres te puedo contar los catarros e incluso neumonías que me han tenido postrada en cama. Por vientos no identificados. ¿Poniente, levante, mestral, cierzo...? La fiebre me impidió saberlo. Si quieres... te lo cuento.
Tiene gracia que así acabara el post anterior, con el "Canto del loco", y hoy hablara de ello con mi hija y sus compañeras de clase. Están estudiando el lenguaje periodístico y me preguntaban cómo era mi colaboración en el periódico local.
-Columna
-¿Columna?
-Sí, columna. Día fijo, foto y un nombre.
-¿Un nombre? ¿Qué nombre?...
He sonreído pensando en esos tiempos que engendraba para el domingo un artículo. Siempre arrancaba con una anécdota personal e intentaba profundizar en valores humanos, educación, familia, enseñanza, solidaridad, respeto, caridad... y en el sentido trascendente de la persona -Imago Dei-. El nombre surgió como un juego de palabras en las que el verbo pensar rescata el pensamiento (valga la redundancia) como base de muchas actividades y reivindica su gratuidad.
-Ojo, chicas... Pensar , abstraer, es uno de los potenciales del hombre que más enriquece. Pero a veces llegas a conclusiones duras. Y conciencia obliga. No vale entonces cruzarse de brazos... Pensar, reflexionar... ¡compromete!
Ya estoy acostumbrada a que se rían. Sé que lo hacen con cariño; las conozco desde que son pre-escolarinas... Pero no me toman en serio. Si supieran el goce de la reflexión cuando solo se escucha el silencio; el placer de la contemplación ante el milagro de la creación...
Últimamente pintan bastos. La crisis económica seca la tierra y la cuartea... Y sin embargo ahora, más que nunca, noto que hay agua en el pozo de nuestra existencia. Está dentro aunque no "llueva café en el campo", como canta Juan Luis Guerra. Son todas las lluvias de antaño en el hogar de nuestros padres, cuando hincábamos codos o nos hacíamos fuertes en la austeridad, con los juegos de infancia sencillos e imaginativos, cuando empezamos a colaborar en las cargas familiares con clases particulares y la tecnología todavía no ensordecía el diálogo. Todas esas conversaciones alrededor de la mesa después de escuchar las batallas educativas de nuestro padre-profesor y el descanso reparador con el olor a limpio de las sábanas oreadas por mi madre.
Hay agua en el pozo y aprendemos a regar sin desperdiciar agua. Y enseñamos a la prole cómo pueden llenar sus pequeños pozos. Pero previamente deben saber construir su propia estructura para ser hombres libres, de bien, solidarios con sus semejantes y generosos con el Creador. Y encontrar cada día un hueco con paréntesis de reflexión.
En pleno fregao, con hijos y sobrinos todavía en pijama, alguno ( y no miro a nadie...) durmiendo... casi se me va el santo al cielo. Las 12, que ya son la 12... Hemos puesto la 2 de TV para escuchar las palabras del Santo Padre. Tengo que buscarlas para leer; este Papa no da puntada sin hilo. Luego la Bendición. De rodillas frente al televisor.
Hoy ya no me quedaban pilas. Cansancio. Sueño escaso. Y el Papa, recordando tantos puntos del Planeta en los que se sufre, se mata, los hombres mueren porque no hay nada que sacie el hambre de pan y de afecto... me ha empujado a ese venga, dale, un poco más...
Mañana me gustaría escribir sobre el fondo del mensaje de Benedicto XVI. Ha reiterado la figura de María Magdalena. Seguro que existe una razón de peso que se me escapa, aunque los tiros con este Papa suelen dirigirse a la diana de la verdad, el perdón y el Amor. Mañana... que ahora se me cruzan las letras del ordenador.
Al acabar el Oficio del jueves santo, uno de mis hijos se ha percatado de que el sacerdote no ha pronunciado la frase : "podéis ir en paz". Más me vale afianzar y nutrir mi fe... no solo por saber amar más a Dios ( o mejor... saber acoger su amor) sino por poder responder a los eternos porqué de esta tropa tan inquieta que habita en nuestro hogar. Hemos charlado. La Santa Misa es como si durara tres días. Hoy, la Institución de la Eucaristía: la Última Cena. Mañana, la Pasión y muerte de nuestro Señor; un Oficio en el que besamos, adoramos, acariciamos la Cruz donde nuestro Jesús lo da todo... todo... hasta que expira. Señor mío y Dios mío. Liturgia de la Palabra. Dolor y silencio. Y el sábado la Vigilia Pascual...¡la Resurrección! ... Tres días para vivir la historia de nuestra salvación.
Han ido llegando. Falta la niña de la maleta grande, que no regresa hasta el lunes de Pascua... Imagino cómo y dónde asistirá a los Oficios de jueves santo. Yo también estuve en Roma a su edad. No le dará tiempo a contar casi nada porque el martes ya empiezan clases. Y seguirá viviendo como una correcaminos, que tengo exámenes, deprisa-deprisa que llego tarde... "No tengo tiempo mamá... Ya te explicaré." Con esa sensación de que ella destapa algo con un aroma conocido. Ya... ya sé. Su pituitaria no es la mía. Pero no puedo remediar abrir de cuando en cuando el tarro de esas esencias que a mí me taponaron la nariz... Ahora, gracias a Dios -¡¡¡gracias a Dios!!!- empiezo a oler la fragancia de la lavanda cuando baila al compás de la brisa marina, distingo ese punto de armario cerrado y ropa enmohecida... y el de la tierra recién lavada por la lluvia.
La peque regresa a menudo; porque siempre se va... Como si llevara escrito en la frente me quedo por poco tiempo... El primogénito, que no tiene un pelo de tonto, ya ha intuido en qué anda ... y por primera vez no ha gritado ni ha puesto a caldo a la retahíla. Buena señal. Empieza a entender lo que significa respeto aunque no se comparta una idea. Supongo que ha calado en todos nuestros hijos a base de vivirlo y repetirlo...
Muchas ganas de que sean las siete de la tarde y meter el corazón en el oficio de hoy... y después quedarme de rodillas adorando al Santísimo expuesto... preparando mi corazón para seguir de cerca la Pasión.
que con la fuerza de los puños era suficiente... que con leer sobre educación sabría educar a mi prole... que el amor -¡da igual que no lo alimentes!- no se gasta. Pensaba, pero pensaba sola. Hoy pienso que fui pensada desde siempre. El Creador me quiso así desde ... siempre. Basta con alargar un dedo; la mano divina mece mis alegrías y zozobras. No temo.