Quizá porque el verbo, el que nos mueve o nos detiene... a menudo no corre de nuestra cuenta.
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jueves, 26 de julio de 2012

Sí... lo haré otra vez...



de otra forma, sin tantas ideas preconcebidas.  De momento con la muleta de Carlos Goñi en Recuerda que eres hombre. Ya sé. Es muy básico, pero a veces hay que volver a repasar los mínimos para reconstruir. Regresar al origen. Rumiar el porqué y el para qué. Montar despacio los cimientos para que la casa del ser humano no la barra el vendaval ni caiga con el primer golpe de un tsunami. Una buena argamasa que clave los pensamientos que por evidentes no son menos importantes. Sabe a miXta...

domingo, 8 de julio de 2012

Con la despensa llena...



Allá... afuera... la algarabía de los veraneantes y el ruido de las chanclas arrastrándose a pesar de que hoy no ha lucido el sol. Risas,  algún grito... tío, que  no empujes... A veces imagino estas vidas que veo todos los estíos y conozco superficialmente... Los chicos crecen de año en año. Y los mayores se mantienen hasta que llega un día que adviertes un bajón, muchas más arrugas, achaques... El tiempo es implacable. No se detiene para nadie. Ausencias que adviertes de repente. ¿No sabías? Murió hace unos meses... Las condolencias de corazón. Te paras y piensas. Nunca más. Ya no volveré a verlo paseando por la orilla, despacio, con el agua hasta los tobillos para aliviar la mala circulación. Parece mentira... Qué poco recordamos que la muerte es una vecina que tiene la paciencia de llamar a la puerta el día que tenemos la despensa llena... 


Ahora... esta temporada... el tema me echa para atrás. Tiro de las sobras y hace tiempo que no cargo el carro. La despensa con telarañas. Todavía quedan bastantes semanas para un buen inventario y una lista completa. El verano apenas acaba de empezar. O así me gusta pensarlo... Temprano madruga la madrugada... y son instantes que no tienen por qué ser vacíos. 



sábado, 16 de junio de 2012

Declaración de intenciones...



"He muerto y he resucitado.
Con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado.

He roto todos mis poemas,
los de tristezas y de penas,
lo he pensado y hoy sin dudar vuelvo a tu lado.

Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.

Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado al son de acordes aún no inventados".

miércoles, 13 de junio de 2012

"Amar lo que tenemos y lo que somos..."



Lo acabo de leer en una bitácora de una mujer que escribe como los ángeles.... si es que los ángeles escriben.  


Amar lo que tenemos se me antoja fácil cuando se tiene -y siempre se ha tenido-  lo justo. Y si no se tiene, la imaginación corre con los números rojos. En el fondo, no hay tantas cosas absolutamente necesarias. 

Lo que somos.... Corrijo, que el ser humano no es un conventillo. Lo que soy, ¿es amable? ¿Hoy y ahora, en circunstancias X... en momentos en los que la voluntad no discierne Y de Z...? Vale. Abrir el almario ahora me resulta más fácil. "Eres, aunque todavía no sabes quién", dixit mi querida "facultativa". Supongo que tampoco soy, por ello, una extraterrestre; todo está inventado. Pero estas habas las tendré que cocer yo. Aquí no valen repuestos ni relevos. Hasta la fecha no tengo noción de haber vivido un zarandeo existencial. Tarde, pero ha llegado. ¿Es bueno? ¿Es saludable? Es.  De momento. Y no creo en el azar. Lo único que saco de esta experiencia es que se sufre como si te arrancaran poco a poco la raíz casi pegada a esa zona de confort de tierra seca, cuarteada... Por lo visto no ha llovido desde hace muchos años. Un día descubres que tienes sed, mucha sed. Sabes que ahí no hay agua y puedes morir deshidratado. Todavía eres, estás... pero no en la ubicación que te pertenece a pesar de que ignoras cuál es la tuya. Tiempos en los que no caminas, no ves, no sabes... El amor no es genuino si no brota de la verdadera identidad. En palabras de San Agustín : "Dios es más íntimo a nosotros que nosotros mismos". Creo que Él me concederá la gracia de reconocer las señales donde podría situarse el oasis en la travesía del desierto. No se te ahorrará nada. Mientras dura, tragas polvo. Y la esperanza se empaña. Y la caridad muestra sus heridas ... las reales, las que quizá nunca habían sido destapadas. 





lunes, 28 de mayo de 2012

Lo siento, Covey...


Me parece que me lo he cargado "fusilando" uno de sus párrafos densos, densos... Esta vez, algo más de ir por casa y no por ello menos certero. 

Primero recorres Leroy Merlin, Bauhaus y similares en busca de la escalera más alta. Encuentras una extensible que te cabe en el coche. Empleas más tiempo en el hallazgo y en colocarla de tal forma que, al apoyarla en el muro, corras el mínimo peligro posible. Unos zapatos con suela de goma y unos guantes que se agarran bien al metal. Un, dos, tres, cuatro... con cuidado, que resbala... cinco, seis... muchísimos peldaños. El sol te da en la nuca y sudas como un pollo. Y sigues... Llegas por fin a la meta. Desde arriba verías todo el panorama nítido...Eso te habían contado. Lástima que has obviado un pequeño/gran detalle: el paso previo. ¿En qué pared debía descansar la escalera? Subir es agotador, esforzado... pero no es lo más importante si al final de la ascensión hay un muro más alto que no te permite ver nada.

No encuentro la cita... 


martes, 24 de abril de 2012

Achicar agua.




"(...) la memoria no es reproductora, sino reconstructiva. Lo que recordamos es a menudo una mezcla borrosa de detalles precisos y de todo aquello que encaja en nuestras creencias, necesidades y emociones" (Seera Clifasefi, psicóloga de la Universidad de Washington (EEUU)."



Un candil en una noche cerrada. Si es cierto, hay posibilidades de sanar una memoria que hiere cuando arranca el complicado engranaje del recuerdo. Todo lo que está escrito se puede borrar aunque quede la hendidura del lápiz de punta afilada. Las resonancias no. Son notas en rojo a pie de página o aclaraciones con letra pequeña de color azul que no respetan la sangría. Existieron los hechos, solo los hechos. Y los hechos pueden enterrarse y rezar un responso. Lo que nos envolvió en papel de lija sucedió más tarde con el cuerpo de lo vivido todavía caliente; efectos colaterales se los denomina a veces. 

Si el eco de la vida pasada no sirve para superar obstáculos, para sumar bondad, solidaridad... una parte de las "creencias, necesidades y emociones" se ha salido del cauce del río. Y no desemboca en el mar purificador. 

Todavía debo achicar agua. Debo... y quiero.



miércoles, 28 de marzo de 2012

Hoy y ahora.

"De cuando en cuando la vida" ... te oxida. Notas que no hay ganas a pesar del deterioro. Sientes el lastre y no sueltas. A pesar de que sabes que nada se estanca. A más o a menos. El no-cambio no existe. Un, dos, tres... Abrir la puerta, ventilar, respirar... El oxígeno sanea el pensamiento. Discernimiento. Y ahora empiezo. Con la esperanza de que sea un buen recorrido.