Quizá porque el verbo, el que nos mueve o nos detiene... a menudo no corre de nuestra cuenta.
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martes, 31 de julio de 2012

Fin y Principio.



Será que me hago mayor... En general, la gente focaliza una ilusión soñada una tarde fría de invierno, planes exóticos, expectativas distintas y originales, escapadas a lugares con paisajes "de postal"... en las vacaciones de verano. A mí también me pasaba. Me montaba la película, larga casi como "Lo que el viento se llevó" y ahora no pasa de un trailer de peli cotidiana. Un Fin de Julio poco estimulante; nadie que me  importa me ha  incluido en sus planes. Mañana, Principio de Agosto, parece que sigue esa inercia de individualismo. Todos muy buena gente. Todos currantes. Esparcimiento necesario que va por barrios variados. Desembocan en esta especie de plaza de pueblo que es el hogar que sujeta mamá.   Y mamá lucha entre el ser y el deber ser. Se desparrama el ser y las miradas perplejas delatan comprensión cero. 


Veremos mañana. Soy ya mayor como para saber que hay cosas que no tienen demasiado arreglo. Compro un mono y lo peino. 

domingo, 1 de julio de 2012

1 de julio


Preparados-listos-ya. La pequeña de la maleta grande, por supuesto, no está en casa. Agenda apretada la de la chiquitina. Algún día descubrirá sus "américas" particulares... como Colón... aunque el pobre creía que estaba en las Indias. De niña de colonias a monitora de colonias. Apenas dormirá, pero está en su hábitat preferido. El niño-grande ya hace una semana que curra. Y los demás empiezan mañana. Fiuuuuuuu... Diáspora. 

Ha sido un curso provechoso, de esfuerzo y resultados proporcionados. Hoy LA ROJA nos viene como anillo al dedo. El pistoletazo de salida con celebración... gane o pierda. Con pizza casa di mamma Mafalda, bebidas elegidas, chips con mostaza y palomitas. Hoy el clima también se está portando. Una tregua necesaria después de tantos días de calor asfixiante. 

Este verano querría saborearlo. Con poca tele, cena al aire libre, tropezando con las palabras de todos ellos cuando cuentan los avatares del día. Final de la jornada en casa con descanso reparador. Una comida juntos... aunque sea tarde. Buenos propósitos para el mes que empezará a notarse mañana. Aunque del dicho a hecho... ¿Podría ser esta vez que el trecho sea de un palmo?

Bienvenido julio, roturando la tierra con la mirada puesta en el cielo.


jueves, 21 de junio de 2012

Vuelta atrás.


Me acostumbré al aire acondicionado. Y cada año ... yo tan ricamente y mi familia enfriada, con chaquetilla de lana. Todavía no he abierto el pico ni se ha mentado el tema. El calor empezó a dejarse notar hace poco; ahora ya acabo empapada con el quehacer mínimo y obligado. De momento estudio un sistema para crear corriente de aire, pero la puerta de la cocina no aguanta abierta... Ningún problema. La he suprimido; esa ventana es el punto estratégico donde se genera la tal corriente. Los ojos como platos cuando los habitantes han observado que no hay obstáculos para entrar. Pasar del todo-cerrado al todo-abierto. De acuerdo. Es más saludable. Y me empujará a abandonar el eterno refugio de las paredes del hogar. Y casi me obligará a fundirme con el agua del mar. He decidido "aguantar". Y esta vez en serio. 



domingo, 17 de junio de 2012

Días previos...


Otro domingo... pero distinto. La Santa Misa en la parroquia, donde de costumbre, aunque intentando no acostumbrarme. Esa diáspora familiar típica de los días previos a los finales. Y no se han hecho la cama. Y el chavalote ni ha ventilado el dormitorio. Tampoco la pequeña de la maleta grande. ¿Me enfado? ¿Muchísimo? Me da que van a ser palabras que se las lleva el viento. Aunque sea antes de acostarse, cuando tengan la sensación de que las horas han sido de 60 minutos aprovechados... Hasta entonces hay tiempo. No me enfado. Hablaremos... Mejor así. 

Hace días que pienso en el punto medio. Supongo que la responsabilidad llega cuando algo lo haces tuyo. Y cargas con las consecuencias de tus actos. No se muere nadie por no hacer una cama. Des-dramatizar. Des-cuadricular. Es importante  que cada uno sea consciente de que un hogar, el calor y la armonía de un hogar... es cosa de todos. No sirve el ordeno y mando. Ei... Tampoco se trata de buenismo, permisivismo  o cualquiera de los "ismos" de los que tanto saben los teóricos de la educación... en teoría. Lo único que tengo claro es que quisiera desterrar el dicho "el ojo del amo engorda al caballo". ¿Y cuando el amo desaparece? ¿Qué sucede cuando la figura del padre o de la madre no supervisa durante unos días? Asumir los deberes (que los derechos se los saben de carrerilla) es cuestión de paciencia ... de conceder el tiempo necesario para que se asimilen, se digieran... e ir por delante. "Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes", reza un proverbio árabe. Listos esos árabes que nos traen de cabeza.

domingo, 20 de mayo de 2012

"Atrévete..."



La publi de Coca-Cola e IKEA es otra historia. Venden valores a propósito del producto. El último de La República Independiente de Mi Casa lo he visto taitantas veces. Bien construido ... jugando con el recurso de la anáfora..."¡atrévete!" 

"¡Atrévete!
A cambiar lo que es feo.
A luchar contra lo gris.
A tener menos cosas.

Atrévete a la luz.
Atrévete a probar y a equivocarte...

¡Vamos! Abre las ventanas ... y las puertas...
¡Atrévete!

Empieza a cambiar pequeñas cosas
y a descubrir que no son tan pequeñas.

Tu revolución empieza en CASA."

¿Dónde si no? Cambiar el mundo es inasequible... y el entorno social, a veces tan materializado y deshumanizado... Vocear puede causar un impacto inmediato pero instantáneo; no perdura. El cambio, la revolución... empieza por uno mismo, en el hogar. Con el tiempo...  cada acción, actitud, gesto, mirada, palabra es capaz de sanar el corazón enfermo, sufriente... de todo aquel  con el que te tropiezas en el devenir de los hoy y ahora. 

Bingo, IKEA.


viernes, 18 de mayo de 2012

Mientras trasiego.



Otra vez en la antigua cocina que últimamente cumplía la función de planchero-trastero-aquí cabe todo... La mini mudanza y organizar me ha llevado una semana. He perdido fuerzas... Los años se notan. 

Aunque más antigua, tiene más luz. Menos armarios y la posiblilidad de encajar una mesa donde cabemos sentados sin agobio cuatro de los seis que habitamos en casa. Muchas horas lavando a mano porque se ha estropeado el lavavajillas. La nueva adquisición tendrá que esperar hasta que no llegue la devolución de Hacienda.

El trabajo manual tiene la ventaja de poder abstraerse y seguir el hilo del pensamiento. Estos días no puedo desenredar una madeja. ¿Tanto cuesta "portarse bien" con las personas... calibrar el alcance del daño que depende de nuestras acciones? Más. ¿Cómo un cristiano puede confundir un ser humano con una pieza de una mecanismo sin alma? Me explicaba mi hija que había leído no sé dónde: "Dios solo sabe contar hasta uno". Uno + uno+ uno... no configura un colectivo. Luego, ¿quién es el hombre para montar o desmontar el rompecabezas de la Humanidad pensado desde la eternidad? ¿Quiénes sois vosotros, los que alardeáis de basar vuestro ideario empresarial en el humanismo cristiano, para decapitar a una mujer honesta antes de terminar el curso escolar? En las ciudades pequeñas estos ¿movimientos? son caldo de cultivo para especular... La han echado... ¿Tan grave es el asunto que no han podido esperar hasta junio? La causa de un sufrimiento personal y familiar por una decisión que querría entender como precipitada... Pero me temo que hace ya demasiado tiempo que se tropieza con la misma piedra. 

Al final de los tiempos nos examinarán del Amor. Me lo aplico y busco antídotos para no caer en la frialdad y la dureza de corazón. Conciencia obliga y he dejado clara mi postura a quien supuestamente "coloca y derriba"... Y la inmensa tristeza que me provoca observar el declive de la que un día fue mi escuela. Cuando la persona deja de ser un bien absoluto, cuando contamos de dos en dos ... o de diez en diez... los frutos son aparentes. Lo que envuelve esa piel lustrosa no solo es aire... Me atrevería a vaticinar que se asemeja a una bomba de relojería con cuenta atrás. Qué lástima.



sábado, 21 de abril de 2012

Como un paraguas.



Unos días apretados que apenas me ha dado tiempo de abrir la tapa del portátil. 


Ha muerto la madre de un amigo; hijo único. Cuando alguien se queda huérfano no importa la edad. Sin padre, sin madre, sin hermanos... A mis 51 son cada vez más frecuentes las visitas al tanatorio para dar el pésame y rezar un responso... asistir a la Misa-funeral... Esta vez la muerte se ha agarrado más a mi corazón. Tu madre, amigo, ha podido ser la mía... 


Tengo padres todavía. Y hay épocas en las que la urgencia ¿o el atolondramiento? se sitúan en primer lugar. Paso días ... incluso semanas... sin ir a visitarlos. ¡Qué solos están! Mi madre ... mamá guapa... Su vida es la del papá y la nuestra; después la de sus nueras y su yerno... y sus nietos. Es difícil describir la entrega sin reservas de mi madre. Hija de una familia muy numerosa, ha construido el hogar cálido, sin ostentación pero acogedor... que mi padre nunca tuvo. Mi padre, eterno "cascarrabias" autodidacta, huérfano de padre a los tres años... Trabajador infatigable. Qué mayor estás, papá...


He llorado mucho y llevo tres días visitándolos con cualquier excusa. Pero mi madre, que lee donde no hay letras, sabe que pasa algo... Aunque nos queremos que no hay palabras para definirlo, nuestra sintonía es relativamente reciente. Creo que desde que aceptamos que somos muy distintas a pesar de que el fundamento de nuestras vidas es el mismo; desde que nos respetamos ... Indudablemente nos queremos más. Anteayer hablamos largo en la cocina. Con voz quebrada, como si pensara en voz alta... con ternura... me hizo partícipe de una inquietud. ¿Quién acogerá a tu hermano ...? ¿Seguirá viniendo cuando el papá y yo ya no estemos?... Mamá, querida mamá. Con lo que ha sufrido porque no nos hemos podido permitir ni una comida fuera de casa... por estar pagando la casa. Una casa viejecita pero grande, con un poco de jardín... para ACOGER. Hemos sonreído. Me ha costado que entendiera que preferimos renunciar a muchas cosas superfluas pero tener espacio suficiente para la piña familiar. Que los hijos no necesiten huir porque una patología los asfixie. Mamá... Ya no nos queda cintura y son obvias las marcas del cinturón. Esa ha sido la mejor escuela para nuestros hijos, que asientan sus raíces en principios intangibles... Esa casa grande -el cielo en la tierra- tiene un vocación: recibir, aglutinar, anudar. Tranquila, madre...


Imagino el futuro como un paraguas grande y volandero, dispuesto siempre a cobijar... Dios lo quiera y me dé fuerzas.







  

jueves, 12 de abril de 2012

¿Mentiras "piadosas"?


Entiendo que se traduce como... mentiras para no dañar. Aun así, NO. Una padre/madre con una enfermedad mortal que calla. Un revés económico que se silencia. Me parece imposible vivir, crecer, compartir... si se oculta a los hijos el sufrimiento que conlleva la existencia humana. Cierto que para mí la Cruz siempre está pegada a nuestra familia. Pero la Cruz no repugna; es una muestra clara y evidente de que Cristo no nos deja.... toma la Cruz y sígueme. ¿Entonces? 

En el cajón de los cubiertos hay cucharas de varios tamaños. No todas sirven para todos. Cada uno su dosis. Pero es preciso probar lo que se cuece... y poder hablar de lo que produce gozo o desanima, de lo que hay y de lo que se carece. No me extraña que, con el tiempo, las ramas de algunos árboles se debiliten, se alejen de la sombra que las cobija y luego no encuentren el camino de vuelta. Si no se han quedado marcadas las huellas, no hay señales en el camino.

Hogares... y hogares.


No voy a tomar Actimel; está por las nubes. Si cada uno adopta como suyo un brazo del pulpo, es más que suficiente. 

No hace falta que todo esté a punto de visita. Eso no es un hogar; es un expositor. Un orden en el que se percibe la vida y el trasiego... también el olor a macarrones, verdura, plancha ¡¡¡o pizza casera!!! Súper familia ... dueños/amos de casa. Aunque las camas no estén perfectas y los libros acaben el día abiertos encima de la mesa del comedor. 

De todas formas, un agradecimiento a la publicidad de Actimel que rescata del anonimato a muchas amas de casa, mujeres trabajadoras sin horario fijo; puntales del hogar aunque suene retrógrado. Y un reconocimiento por ese reconocimiento de los hijos. ¿Quién dice que no se enteran?