Quizá porque el verbo, el que nos mueve o nos detiene... a menudo no corre de nuestra cuenta.
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domingo, 20 de mayo de 2012

"Atrévete..."



La publi de Coca-Cola e IKEA es otra historia. Venden valores a propósito del producto. El último de La República Independiente de Mi Casa lo he visto taitantas veces. Bien construido ... jugando con el recurso de la anáfora..."¡atrévete!" 

"¡Atrévete!
A cambiar lo que es feo.
A luchar contra lo gris.
A tener menos cosas.

Atrévete a la luz.
Atrévete a probar y a equivocarte...

¡Vamos! Abre las ventanas ... y las puertas...
¡Atrévete!

Empieza a cambiar pequeñas cosas
y a descubrir que no son tan pequeñas.

Tu revolución empieza en CASA."

¿Dónde si no? Cambiar el mundo es inasequible... y el entorno social, a veces tan materializado y deshumanizado... Vocear puede causar un impacto inmediato pero instantáneo; no perdura. El cambio, la revolución... empieza por uno mismo, en el hogar. Con el tiempo...  cada acción, actitud, gesto, mirada, palabra es capaz de sanar el corazón enfermo, sufriente... de todo aquel  con el que te tropiezas en el devenir de los hoy y ahora. 

Bingo, IKEA.


jueves, 12 de abril de 2012

Hogares... y hogares.


No voy a tomar Actimel; está por las nubes. Si cada uno adopta como suyo un brazo del pulpo, es más que suficiente. 

No hace falta que todo esté a punto de visita. Eso no es un hogar; es un expositor. Un orden en el que se percibe la vida y el trasiego... también el olor a macarrones, verdura, plancha ¡¡¡o pizza casera!!! Súper familia ... dueños/amos de casa. Aunque las camas no estén perfectas y los libros acaben el día abiertos encima de la mesa del comedor. 

De todas formas, un agradecimiento a la publicidad de Actimel que rescata del anonimato a muchas amas de casa, mujeres trabajadoras sin horario fijo; puntales del hogar aunque suene retrógrado. Y un reconocimiento por ese reconocimiento de los hijos. ¿Quién dice que no se enteran?