Quizá porque el verbo, el que nos mueve o nos detiene... a menudo no corre de nuestra cuenta.

martes, 22 de mayo de 2012

Mayo...


que es el mes de muchas cosas. De la Virgen María, de la primavera en todo su esplendor... demasiado esplendorosa a veces... del IBI, de la declaración de la renta, de ganas de devolución de la renta, de Primeras Comuniones y comuniones que son festines en toda regla con regalos de diseño para los niños/as que se creen que son príncipes por un día, de... EXÁMENES, que ahí quería llegar y lo dejo para el final. Mis hijos en capilla. Dándole. Que estoy muy agobiado/a. 

Me resulta imposible no mirar hacia atrás y recordar esas épocas en las que yo también me examinaba pero DE TODA LA MATERIA. Globales de verdad. Aunque hubiera sacado la asignatura con nota a lo largo del curso. Y daba tiempo incluso a lanzarte con trabajos de diversas materias...  Pienso qué punto marca la diferencia entre el mínimo estrés necesario para mantener el ritmo y el agobio-asfixia-angustia de los buenos estudiantes de ahora. No estudian; engullen. Las pruebas son similares al vómito de una mala digestión. Y ya se sabe que lo que se vomita... no se ha quedado en su sitio. El curso académico -incluyo el Bolonia- parece una carrera de saltitos y parones bruscos. Hace unos años calculé que mi hija universitaria había empleado más horas de Bachillerato en ¿controles escritos? que en horas de clase. Tantos años con inmediatez y urgencia sin poder asomar ninguna inquietud intelectual por la que valiera la pena detenerse a "buscar"... ¡Pena de librería...! 

La semana pasada descubrí que la bachiller de humanidades no había estudiado jamás el Siglo de Oro, no sabía enumerar ni un solo autor de la generación del 98, ni flores del Mester de Clerecía  y de Juglaría... No seguí preguntando porque las piernas se dirigían como una autómata camino de la escuela... La pena es que me hubiera encontrado sola gritando a un edificio que ni oye ni contesta.

"Que no vale la pena andar por andar,
que es mejor caminar para ir creciendo..."





domingo, 20 de mayo de 2012

"Atrévete..."



La publi de Coca-Cola e IKEA es otra historia. Venden valores a propósito del producto. El último de La República Independiente de Mi Casa lo he visto taitantas veces. Bien construido ... jugando con el recurso de la anáfora..."¡atrévete!" 

"¡Atrévete!
A cambiar lo que es feo.
A luchar contra lo gris.
A tener menos cosas.

Atrévete a la luz.
Atrévete a probar y a equivocarte...

¡Vamos! Abre las ventanas ... y las puertas...
¡Atrévete!

Empieza a cambiar pequeñas cosas
y a descubrir que no son tan pequeñas.

Tu revolución empieza en CASA."

¿Dónde si no? Cambiar el mundo es inasequible... y el entorno social, a veces tan materializado y deshumanizado... Vocear puede causar un impacto inmediato pero instantáneo; no perdura. El cambio, la revolución... empieza por uno mismo, en el hogar. Con el tiempo...  cada acción, actitud, gesto, mirada, palabra es capaz de sanar el corazón enfermo, sufriente... de todo aquel  con el que te tropiezas en el devenir de los hoy y ahora. 

Bingo, IKEA.


viernes, 18 de mayo de 2012

Mientras trasiego.



Otra vez en la antigua cocina que últimamente cumplía la función de planchero-trastero-aquí cabe todo... La mini mudanza y organizar me ha llevado una semana. He perdido fuerzas... Los años se notan. 

Aunque más antigua, tiene más luz. Menos armarios y la posiblilidad de encajar una mesa donde cabemos sentados sin agobio cuatro de los seis que habitamos en casa. Muchas horas lavando a mano porque se ha estropeado el lavavajillas. La nueva adquisición tendrá que esperar hasta que no llegue la devolución de Hacienda.

El trabajo manual tiene la ventaja de poder abstraerse y seguir el hilo del pensamiento. Estos días no puedo desenredar una madeja. ¿Tanto cuesta "portarse bien" con las personas... calibrar el alcance del daño que depende de nuestras acciones? Más. ¿Cómo un cristiano puede confundir un ser humano con una pieza de una mecanismo sin alma? Me explicaba mi hija que había leído no sé dónde: "Dios solo sabe contar hasta uno". Uno + uno+ uno... no configura un colectivo. Luego, ¿quién es el hombre para montar o desmontar el rompecabezas de la Humanidad pensado desde la eternidad? ¿Quiénes sois vosotros, los que alardeáis de basar vuestro ideario empresarial en el humanismo cristiano, para decapitar a una mujer honesta antes de terminar el curso escolar? En las ciudades pequeñas estos ¿movimientos? son caldo de cultivo para especular... La han echado... ¿Tan grave es el asunto que no han podido esperar hasta junio? La causa de un sufrimiento personal y familiar por una decisión que querría entender como precipitada... Pero me temo que hace ya demasiado tiempo que se tropieza con la misma piedra. 

Al final de los tiempos nos examinarán del Amor. Me lo aplico y busco antídotos para no caer en la frialdad y la dureza de corazón. Conciencia obliga y he dejado clara mi postura a quien supuestamente "coloca y derriba"... Y la inmensa tristeza que me provoca observar el declive de la que un día fue mi escuela. Cuando la persona deja de ser un bien absoluto, cuando contamos de dos en dos ... o de diez en diez... los frutos son aparentes. Lo que envuelve esa piel lustrosa no solo es aire... Me atrevería a vaticinar que se asemeja a una bomba de relojería con cuenta atrás. Qué lástima.